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miércoles, 6 de octubre de 2021

"Lo máximo a lo pequeño" en la VIII Feria del Libro de Neuquén



Odisea
Hilar la hebra de la vida no se siente igual con guantes de látex…
Tampoco medir con la vara que desinfectan, antes y después, con alcohol en gel…
Y qué decir de cortarla, si él lo hace antes de poder empuñar las tijeras…
Ni Homero, en toda su grandeza, llegó a tanto… Sobre los barbijos se miran, unos a otros, tres parcos pares de ojos.




Nido de amor
Algo viejo: un billete roto. Algo nuevo: un caramelo sin desenvolver. Algo “prestado”: una ramita ajena.
Algo usado: una muda de piel. Algo azul: un lirio silvestre… Procura que todo esté en orden, que no se estropee el cuidado diseño. Sabe que ella lo observa, y sólo si la deslumbra aceptará el convite. Arquitecto de su propia felicidad, piensa el tilonorrinco: “El que quiere celeste, que le cueste”.




Querido papá
Te escribo para que no te preocupes y sepas que estoy bien. Florencia es una hermosa ciudad, en la que estoy muy a gusto.
Aquí me cuidan mucho y procuran que nunca esté solo. No te miento al decir que todos los días sonrío. Todos los días hago un amigo que quiere sacarse fotos o llevarse un recuerdo, y con ellos, mi corazón de madera. 
El juguetero me quiere mucho y yo a él; recién colgó este diploma que tan orgullosos nos tiene:
“La Fundación Carlo Collodi
Agradece a
Francesco Bartolucci
por la difusión
del muñeco de Pinocho,
Embajador de la Cultura
Para la Infancia”.




Reencarnaciones
Éramos el sapo y la mariposa. O el mariposo y la sapa, más bien. Te posaste en mi cabeza, seguramente pensando en libar los jugos de alguna flor. Cuando moviste las alas, terminé de admitir que tenías razón: lo que decías de mi lengua larga era más que cierto.




Cleo

Alumbrada por la luna, afila sus uñas en el muro. Afila y rememora su cuerpo, bañándose en leche… sus ojos delineados mirando el espejo… su orlada peluca en el reflejo y detrás, él, en su lecho y a sus pies… Pies suaves… suaves como su andar por el borde del muro… como el perfil esfíngido que la luna osa alumbrar… Quiere contarle toda, toda esa vida… toma aire, abre la boca, y sólo le sale un “miau”.




Filósofos de cámping
Disfruta especialmente de su inmersión matinal porque bien lo sabe: nadie se baña dos veces en el mismo río. En la orilla arde el fuego, ése que simboliza el cambio porque nada de lo que pase por él permanece intacto, cosa que Heráclito comprueba al acercarse: su túnica no está. Pregunta por ella a su amigo: “Sólo sé que no sé nada”, contesta Sócrates, y de un elocuente cabezazo le guía la mirada a la caverna, donde la punta de la túnica se pierde junto a la voz de Platón: “A cada tipo de realidad le corresponde un tipo de conocimiento”, alcanzan a oír…
Sócrates le tiende una hoja de cicuta; Heráclito se tapa las partes nobles. Sin alegoría de por medio, su otrora tangible túnica se ha vuelto, definitivamente, intangible para él…




Cómo escribir un micro con modismos argentinos
Una vez acovachado en su escritorio carbure mucho, a cara de perro. Quémese el bocho pensando y anote al toque, a rajatabla, su chamuyo mental. Cuando termine relea, y no se bajonee: fusile las palabras truchas y quédese con las posta, y así, en un flash, lejos de ser un bodrio, obvio que su micro será una masa.




😇😇¡MUCHAS GRACIAS!😇😇

viernes, 25 de diciembre de 2020

MEDIA NAVIDEÑA

 

La descuelga de la chimenea: su nombre luce brillante y primoroso en hilo perlé. Adentro encuentra dátiles, avellanas, turrón de miel, y almendras, tajadas de pan dulce, pero sólo en su imaginación, porque la suya es vieja y está zurcida.


©Mariángeles Abelli Bonardi

Diciembre 2020 

Foto tomada de la web


jueves, 17 de diciembre de 2020

"Hermana", micro de mi autoría en "MOSAICO: microficciones sobre discapacidad"

 

Dice Alberto Sánchez Argüello: "Es un honor para Parafernalia ediciones digitales y para mí como su Director, traer a la luz "Mosaico: microficciones sobre discapacidad", idea original de Adriana Rodríguez Díaz, que junto a Homero Carvalho Oliva, compiló esta antología que reúne las plumas de Mariángeles Abelli Bonardi, Luis Eduardo Alcantara, Sisinia Anze, Vimarith Arcega-Aguilar, Karla Gabriela Barajas Ramos, Jorge Barriga, Felicidad Batista, Arnold Isaac Bolaños, Mónica María Brasca, Edgar Allan García, Yurena González Herrera, Maria Elena Lorenzin, Israel Montalvo, Camilo Montecinos Guerra, Chris Morales, Luis Ignacio Muñoz, Manolo O. Soto, Guillén P Jorge, Gloria Ramírez, Gabriel Ramos Zepeda, Nanim Rekacz, Adriana Azucena Rodriguez, Arnoldo Rosas, Silvia Rózsa, Fernando Sánchez Clelo, Angélica Santa Olaya, Manuel Serrano, Ana María Shua II, Audberto Trinidad Solis, Eliana Soza, Gigia Talarico, Sandra Concepción Velasco, Omar Julio Zárate, José Zelaya y muchos más".

"Un “mosaico” es una obra que se realiza con pequeños fragmentos de piedra, cerámica o vidrio, de diferentes formas y colores, que son colocados sobre cualquier superficie para formar composiciones geométricas o figurativas, y que pueden recrear temas que van desde la mitología hasta escenas de la vida cotidiana. Así, en este Mosaico cada microficción es una de esas piezas donde queda plasmado un punto de vista, una imagen, una vivencia sobre la discapacidad y, al reunirse, nos permiten tener una panorámica sobre cómo se percibe a las personas con discapacidades en el mundo actual, los sentimientos, pensamientos y prejuicios que existen en quienes conviven con nosotros, la manera en que nos vemos a nosotros mismos y otras muchas posibilidades de lectura. Adicionalmente, “mosaico” proviene del latín mosaĭcum, que significa “obra relativa a las Musas”, y tengo la intuición de que esos seres míticos tuvieron que ver con la presencia de muchos de los textos aquí compilados", dice Adriana Rodríguez en la presentación.

Y en el prólogo, Homero Carvalho Oliva dice: "Los enfoques de cada uno de los escritores y escritoras son tan diferentes como distintas son las discapacidades; los puntos de vista y las perspectivas son tratados con la naturalidad que el tema merece (...) Si bien la discapacidad es tener limitaciones para el desempeño de ciertas actividades, no supone una disminución en la valía moral, ni en el valor de las personas, como tampoco en la esencia del ser humano. El lector podrá comprobar en la lectura de algunas de estas historias que muchas personas que, aparentemente son “normales”, presentan -por así decirlo- discapacidad en la comprensión de esta condición compleja que expresa, a veces, de manera patética, cruel o ingenua, la interacción entre las personas y las características de la sociedad en la que vivimos"

Yo, por mi parte, aquí, desde el blog, los invito a descargar y leer los micros de este Mosaico tan especial, para que lo aprecien en toda su singularidad y belleza. 😘😘😇😇

Para descargar "MOSAICO: microficciones sobre discapacidad", hagan clic aquí. 


domingo, 5 de abril de 2020

¿AHORRÁS O DERROCHÁS?



Con ilustración de JuanLu L. Anaya, este microrrelato de mi autoría aparece en A PUERTA CERRADA. Antología de microficción de autor, publicada por Quarks Ediciones Digitales y coordinada por Caro Fernández, Leo Mercado y José Manuel Ortiz Soto. Si desean descargar la antología, hagan clic en los enlaces que les dejo.

lunes, 16 de marzo de 2020

PUNTO CRUZ


Creyeron haberla visto serpenteando por el río, pero no les importó.
—Va a pasar de largo, hacia el otro pueblo —se dijeron confiados. Llenaron sus cantimploras, y siguieron con sus quehaceres.
Al otro día, las ronchas los cubrían. Tampoco les dieron importancia.
—No van a durar —aseguraron, y omitieron llamar al médico.
Al día siguiente, el cementerio era un bordado de cruces.
—Es mi punto favorito —se dijo la muerte —. Si a ellos no les importa, ¿por qué pasar de largo?
Guardó el costurero bajo su capa, y partió con rumbo incierto.


ABELLI BONARDI, Mariángeles (2016)
Armadura de valor, Macedonia Ediciones, 
Buenos Aires, Argentina.

Foto tomada de la web

domingo, 26 de noviembre de 2017

Audio completo del Cap.191 de EL LIVING SIN TIEMPO



En el capítulo 191 de El Living sin Tiempo hablamos de microficción, haiku, poesía, y pinturas que inspiran historias breves. Para escuchar el audio completo en Ivoox, hagan clic aquí.

viernes, 7 de abril de 2017

Reencarnaciones


Éramos el sapo y la mariposa. O el mariposo y la sapa, más bien. Te posaste en mi cabeza, seguramente pensando en libar los jugos de alguna flor. Cuando moviste las alas, terminé de admitir que tenías razón: lo que decías de mi lengua larga era más que cierto. 


Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974
7 de abril de 2017

Foto tomada de Facebook

sábado, 1 de abril de 2017

Miradas

The Flowering Orchard (Vincent Van Gogh, 1888)

Aún recuerdo las tardes que pasábamos en la chacra. Lo que más nos gustaba era jugar bajo el nogal. Si encontrábamos una nuez abierta, formábamos un semicírculo y cada uno esperaba su turno para espiar por la ranura. Juan veía carabelas igualitas a la de la botella, esa que papá exhibía en el estante. Carmela, en cambio, insistía en dejar la nuez donde estaba; no quería que las tortugas que dormían abrazadas fueran a despertarse. Luciana, por su parte, se internaba en una cueva y su voz alcanzaba las estalactitas. Pero yo no veía nada. Ni bien atisbaba en la nuez, los mundos ajenos se diluían y los míos seguían latentes y vedados. Nunca lo supieron. 

©Mariángeles Abelli Bonardi

lunes, 12 de diciembre de 2016

Toque celestial


La musa y el ángel se quisieron desde el día en que una conspiración celeste los llevara al mismo cuarto. Aparecían con la voz que los nombraba, casi al unísono, ávidos de encontrarse. En cada acorde, en cada letra, ella le abría nuevos cielos. En cada gesto y sonrisa, él engendraba lo sublime. La sacralidad de lo intocable, penosamente infinita, se les hizo ajena. Sin remordimientos, la dejaron atrás. 


©Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de la web

sábado, 19 de noviembre de 2016

Superluna


Era grande, luminosa y redonda: tanto así, que el gallo la confundió con el sol. 

©Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974
19 de noviembre de 2016

Foto tomada del blog Cultura Inquieta

jueves, 17 de noviembre de 2016

MODISTA


Con cuidado, para que no se les caigan los alfileres, les pruebo los vestidos. La bailarina, la secretaria y la esquiadora están listas, sólo falta la princesa. La princesa es dócil; no emite una queja mientras le pruebo la enagua, ajusto el corsé y enderezo la tiara. La pongo en su sitio y me aparto: ni que las hadas la hubieran vestido. Cuando el vapor de su aliento ya no empañe la caja, mi felicidad será completa.


Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Facebook

viernes, 28 de octubre de 2016

Sucedió en Copenhague


Después de muchos años en el lecho del mar, la estatua se volvió agua, y como el agua, se fue evaporando el recuerdo del príncipe. 
Después de muchos años en la espuma, el alma de la pequeña sirena se posó en la roca. La misma roca que, siglos más tarde, habría de transmutarla en estatua. 


Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Facebook

viernes, 21 de octubre de 2016

Ser pájaro


— Déjala a ella que sea pájaro — había dicho su padre, y desde entonces, frente a la ventana, Lira practicó hasta dar con las notas precisas. Pero reinar sobre los trinos no le alcanzaba; allí, en el verde, estaban los otros, los únicos sonidos que darían a su voz matices incomparables. Sin demora, con la primera luz, abrió la puerta como quien abre una jaula. El bosque la llamaba, llenaba su garganta de colores. De su madre no quiso despedirse.

Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Twitter

miércoles, 1 de junio de 2016

AVISO PUBLICITARIO



¿Se siente triste? ¿Agobiado por el peso de sus culpas?
De bouquet angélico y liviano, este té reconforta su alma y lo lleva al paraíso del sabor. 
Holy Ghost Tea. El té de los siete dones. 


 ©Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974
1 de junio de 2016

  Foto tomada de Facebook
 

domingo, 7 de febrero de 2016

Camellos en el ojo


Mientras espera que pase— con su pelo hirsuto y el acre olor de sus gibas al rayo del sol—, a la aguja se le cae una lágrima. Y entonces pasa otro… y cae otra… y pasa otro… y otra más vuelve a caer. ¿Cuántos pasaron? Imposible saberlo. Son incontables, como los granos de arena. Incontables basuritas gibosas que escuecen en su ojo sin párpado, ese párpado oblongo por el que tanto rogó al Creador. El Creador, sordo a sus ruegos, ¿será que también es ciego? Si tuviera camellos-basuritas en el Ojo, podría entender cuánto sufre y pondría fin al tormento. Tormento que es tormenta velluda, interminable en su ojo; ojo-puerta por el que pasa un camello… y otro… y otro más.


©Mariángeles Abelli Bonardi
30 de enero de 2016

Foto tomada de la web

domingo, 8 de noviembre de 2015

Él, yo, y un barquito


Lo conocí en el muelle, mientras jugaba con el último regalo de papá. No le importaron mis ojos tristes ni mi pelo largo, llovido en la cara. Desde entonces, todas las tardes, allí lo espero.
Allí lo espero, todas las tardes desde entonces. No le importan mi pelo musgoso ni mis ojos huecos. Somos él, yo, y un barquito. Ya no me siento solo. 


 ©Mariángeles Abelli Bonardi
8 de noviembre de 2015

 Imagen tomada de Facebook