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lunes, 16 de marzo de 2020

PUNTO CRUZ


Creyeron haberla visto serpenteando por el río, pero no les importó.
—Va a pasar de largo, hacia el otro pueblo —se dijeron confiados. Llenaron sus cantimploras, y siguieron con sus quehaceres.
Al otro día, las ronchas los cubrían. Tampoco les dieron importancia.
—No van a durar —aseguraron, y omitieron llamar al médico.
Al día siguiente, el cementerio era un bordado de cruces.
—Es mi punto favorito —se dijo la muerte —. Si a ellos no les importa, ¿por qué pasar de largo?
Guardó el costurero bajo su capa, y partió con rumbo incierto.


ABELLI BONARDI, Mariángeles (2016)
Armadura de valor, Macedonia Ediciones, 
Buenos Aires, Argentina.

Foto tomada de la web

jueves, 6 de septiembre de 2018

En la 6ta. Feria Internacional del Libro de Neuquén







Mis hijitos de papel


En "pose de escritora"...


Con las escritoras Alejandra Lenzano y Graciela Ríos Lobos


Con Tía Teddy, también escritora neuquina


Con mi hermana Marisol y mi sobrina Helena


De Ecos del decir:




Equilibrista

Una fina cuerda
de incertidumbre.

Vacilantes, 
suspendidos en lo posible,
los pies avanzan.


De Armadura de valor:




Receso

A la hora de la siesta, el albañil guarda el nivel y se encamina a la plaza. Sentado en el banco cercano al monumento, saborea un caramelo. Media hora se condensa en el envoltorio. Esa media hora impregnada en el anís lo transporta a otro tiempo. Ahora sus manos no son callosas: apilan ladrillos de juguete. 


De Rutas culturales



Oro

Los hombres clavan la vista en los tamices y trabajan a destajo, como una hilera de hormigas fervientes. No les importa el calor, ni el cansancio, ni la sed, sólo el hallazgo que pueda alumbrar el río.


De La breve reverencia:




Tras el cristal,
me observa sumergido
 el axolotl. 


sábado, 1 de abril de 2017

Miradas

The Flowering Orchard (Vincent Van Gogh, 1888)

Aún recuerdo las tardes que pasábamos en la chacra. Lo que más nos gustaba era jugar bajo el nogal. Si encontrábamos una nuez abierta, formábamos un semicírculo y cada uno esperaba su turno para espiar por la ranura. Juan veía carabelas igualitas a la de la botella, esa que papá exhibía en el estante. Carmela, en cambio, insistía en dejar la nuez donde estaba; no quería que las tortugas que dormían abrazadas fueran a despertarse. Luciana, por su parte, se internaba en una cueva y su voz alcanzaba las estalactitas. Pero yo no veía nada. Ni bien atisbaba en la nuez, los mundos ajenos se diluían y los míos seguían latentes y vedados. Nunca lo supieron. 

©Mariángeles Abelli Bonardi

jueves, 30 de marzo de 2017

Retazos de mi armadura



Un bordado de cruces,
un manto de piedad.

La sacralidad de lo intocable, 
una gota de oro.

Jirones de sangre
de un alma cansada

y un corsé de sufrido metal
sobre la carga

de la perfección. 



Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974
30 de marzo de 2017

lunes, 12 de diciembre de 2016

Toque celestial


La musa y el ángel se quisieron desde el día en que una conspiración celeste los llevara al mismo cuarto. Aparecían con la voz que los nombraba, casi al unísono, ávidos de encontrarse. En cada acorde, en cada letra, ella le abría nuevos cielos. En cada gesto y sonrisa, él engendraba lo sublime. La sacralidad de lo intocable, penosamente infinita, se les hizo ajena. Sin remordimientos, la dejaron atrás. 


©Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de la web

jueves, 17 de noviembre de 2016

MODISTA


Con cuidado, para que no se les caigan los alfileres, les pruebo los vestidos. La bailarina, la secretaria y la esquiadora están listas, sólo falta la princesa. La princesa es dócil; no emite una queja mientras le pruebo la enagua, ajusto el corsé y enderezo la tiara. La pongo en su sitio y me aparto: ni que las hadas la hubieran vestido. Cuando el vapor de su aliento ya no empañe la caja, mi felicidad será completa.


Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Facebook

viernes, 28 de octubre de 2016

Sucedió en Copenhague


Después de muchos años en el lecho del mar, la estatua se volvió agua, y como el agua, se fue evaporando el recuerdo del príncipe. 
Después de muchos años en la espuma, el alma de la pequeña sirena se posó en la roca. La misma roca que, siglos más tarde, habría de transmutarla en estatua. 


Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Facebook

viernes, 21 de octubre de 2016

Ser pájaro


Déjala a ella que sea pájaro — había dicho su padre, y desde entonces, frente a la ventana, Lira practicó hasta dar con las notas precisas. Pero reinar sobre los trinos no le alcanzaba; allí, en el verde, estaban los otros, los únicos sonidos que darían a su voz matices incomparables. Sin demora, con la primera luz, abrió la puerta como quien abre una jaula. El bosque la llamaba, llenaba su garganta de colores. De su madre no quiso despedirse.

Mariángeles Abelli Bonardi

Foto tomada de Twitter

martes, 11 de octubre de 2016

Con mis libros en la 13ªFeria de Cipolletti: presentación, paseo y antojo

¡Todo listo!


A ver qué vamos a leer...


¡Se armó el revuelo!


Páginas, alas...
¿Son libros voladores
o mariposas?



¡No te me escapes!



"Más vale libro en mano,
que cientos de páginas volando..."


Literatura china... ¿qué tul, el antojo?



Una reseña que promete



Ma Jian, "una de las voces más importantes
de la literatura china".

sábado, 8 de octubre de 2016

Una ARMADURA en el VIENTO: Fotos y palabras

ARMADURA DE VALOR en mi propia voz

La previa: 



Madre hay una sola...

Palabras sobre mí, "robadas" por Carina Rita Medina a Eduardo Gotthelf y a otras voces: 

Seguidora.
Es la imagen de la constancia.
Ha sabido hacerse un lugar.
Donde la palabra está, ella también.

Quizá le ha costado el paso,
pero ya
no necesita armadura. 

Andaba aislada.
Viajó sin casualidades
al lado de, esperando a
demoras y charlas
dejaron huella en el espíritu.
Todo el camino
lleno de frases que tiraron el hilo del telón.

Probar hacer,
desprenderse.
Empezar.
Dejar atrás lo viejo;
invitar lo nuevo.

Ayudada la maduración con
la última 
Gotita
convertida en pasión...
No fe ni confianza,
la línea del placer.
Sí y síííííííííííí,
siempre fue menuda,
con ropa de muñeca;
lo pequeño le quedó
Sólo 
en la escritura.
Pulgarcita escribe en grande,
escribe con palillos que seducen,
tejen un edredón
definible, indefinible,
o ambos...
¿Y para qué?
Para amar la literatura
porque la deja jugar.









Palabras mías, que Carina "robó" sin que yo me diera cuenta: 

Yo quería tener un título importante para mí.
Siempre tuve dos nombres-uno,
dos problemas-uno,
el compuesto para la confusión.

Hay muchas cosas en mi vida
en las que yo no me animé.
"Decisiones de edición"...
por eso quería imágenes que fueran mías.

Las partes de la armadura
las fui dibujando.
Lo que elegí de adentro
es lo que ven ahora.
A mí me sobran las cosas. 




¡Foto finish!!! 

domingo, 18 de septiembre de 2016

Mi "Armadura de valor" en la IV Feria Int.del Libro de Neuquén

El pasado 4 de septiembre tuve oportunidad de presentar ARMADURA DE VALOR, mi primer libro de microficción, en la IV Feria Internacional del Libro de Neuquén. Aquí van algunas fotos. 

La portada


El prólogo


Leyendo con Anabel Aguilar, de la Asoc.de Escritores "La Mano en la Sed"




Con mamá y tía Teddy


Autografiando...


¡Muy feliz!


Con mi gran amigo, Oscar Ayoso


Mis libros en la IV Feria Internacional del Libro de Neuquén