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miércoles, 25 de diciembre de 2019

LA NAVIDAD DE NEMO


Fundidos en múltiples abrazos, son la viva personificación del mar. No es indiferente a la nostalgia de sus hombres, de ahí que mire las estrellas dispuestas en el árbol que engalana el Nautilus. A sus pies, el Acqua-niño se mece en su cuna de olas, con la Virgen-sirena y el tritón José a derecha e izquierda, velando su sueño. Abre la tarjeta y empuña la pluma… un último lazo con tierra que no puede ni quiere cortar. Escribe sus mejores deseos de Felices Fiestas, la mete en el sobre, y con trazo ampuloso rubrica el nombre de Julio Verne.


Mariángeles Abelli Bonardi
bajo el pseudónimo de Capitán Nemo
Esta Noche Te cuento
Relato Navideño (Fuera de concurso)

NURSE 3.0


Noche de guardia: toca acomodar las almohadas, ajustar las cobijas, controlar los signos vitales y el correcto goteo del suero. También contener y dar el tiempo y espacio que ameritan todos: el paciente y la familia. “Un robot no puede dañar a un ser humano”… grabada en código binario, destella en su memoria la primera ley. Espera que se vayan las visitas, cierra la puerta, y con mano suave pero firme duplica, letalmente, la dosis de morfina.


Mariángeles Abelli Bonardi
bajo el pseudónimo de Capitán Nemo
Esta Noche Te Cuento
 Ronda 4 (Ciencia Ficción)

CUESTIÓN DE PIEL


Cuando no les quedó más que cruzar juntos el río, Zorro Rojo y Zorro Gris acordaron zanjar sus diferencias. Era ancho el cruce, fuerte la correntada, y para cuando llegaran a la otra orilla, ya sería de noche.
Como no querían arruinar sus suaves abrigos de piel, se los quitaron, los doblaron, los ataron, entraron al agua, y así, bulto va, bulto viene, ayudándose con patas, colas y hocicos, lograron cruzar, volvieron a vestirse y se despidieron rápidamente.
El despertar del día, con los primeros rayos del sol, les reveló lo impensado: Zorro Gris vestía el abrigo rojo, y Zorro Rojo, el gris… cada pelo, mancha y cicatriz ajena se había vuelto propia, de ahí que se encontraran, al día siguiente, volviendo a intercambiar abrigos: ahora sabían lo que era “ponerse en la piel del otro”.

Mariángeles Abelli Bonardi
bajo el pseudónimo de Capitán Nemo
Esta Noche Te cuento
 Ronda 3 (Fábulas)

MI TALISMÁN


No es de madera de saúco, ni tiene núcleo de pluma de fénix, pero me está destinado. El señor Ollivander me lo entrega:
—Pruébalo, siente su peso… Ha sido hecho sólo para ti.
Lo tomo en mi mano izquierda: conectamos. La magia que encierra lo hace vibrar en mis dedos. Lo acaricio, siento su esbeltez… Con él no habrá nada que sea imposible.
Garrick Ollivander esboza una sonrisa: sabe que me muero por usarlo. Vuelve a colocarlo en el estuche, y antes de envolverlo, agrega el sacapuntas que siempre lo tendrá afilado.

Mariángeles Abelli Bonardi
bajo el pseudónimo de Capitán Nemo
Esta Noche Te cuento
 Ronda 2 (Fantasía)

AGALLAS


El desierto de mi existencia se esfumó el día en que probé esas croquetas, receta de una abuela a la que no llegué a conocer.
Nunca antes había deseado ver el mar, ni había visto las branquias a ambos lados de mi cuello. La voz de mi madre vibró conmovida: su Nemo tenía las agallas de querer ir más allá, de alejarse de las dunas que a ella la asfixiaban… Por eso, pese a la angustia que le daba separarse de mí, alentó a su niño a internarse en el azul, a buscar en la fuente de la vida la verdad sobre su vida, porque allí, a treinta pies de profundidad, donde todo era movimiento y amor, sería libre y nunca estaría solo.
Puso en mis manos una nueva ración de croquetas y se despidió:
— El mar — me dijo, besándome en la frente, — no pertenece a los déspotas.

Mariángeles Abelli Bonardi
bajo el pseudónimo de Capitán Nemo
Esta Noche Te cuento
 Ronda 1 (Personajes)

martes, 2 de octubre de 2018

LA REINA DE LA NOCHE EN EL CARNEGIE HALL


Donosa y regia, se yergue ante miles de fanáticos solícitos, en claro silencio. Espera la señal del piano y, llegado el momento, masacra las notas de su aria preferida.
La aplauden… Piden un bis. ¿Quién, sino ella, puede cantar un fa más alto que nunca?
El nuevo sobreagudo desgarra el aire, perfora los tímpanos, triza la escala musical... Risas mal disimuladas. Sin duda, las de esos rivales consumidos por la envidia. 
Florence Foster Jenkins morirá un mes después, conservando la dicha y plenitud que prevaleció durante toda su vida artística.

©Mariángeles Abelli Bonardi
28Sept2018


Con este microrrelato participé, bajo el pseudónimo de ZAHA HADID, del MONSTRUOSCOPIO 2018 organizado por el blog-concurso Esta Noche Te Cuento.

MANNEKEN PIS


¿Cómo fue despertar y descubrirme convertida en escultura? Primero, supuse estar dormidísima para ver, de pasada hacia el baño, la foto de Lola Flores. Luego, el ademán inútil… ¡Ni rastros de mi tanguita de encaje! 
La sospecha creció ante la imposibilidad de sentarme, y pasó a ser certeza al  comprobar— para mi espanto — que no había inodoro… 
No es que me urgiera un cambio de sexo, pero… ¡Por favor!... ¡Menuda forma de saber lo que es mear de parado!
Pero nada está escrito en piedra. Excepto, quizás, lo que en rígido latín se lee bajo mis pies: 
“El Señor me levantó sobre una roca, y ahora elevo mi cabeza sobre mis enemigos.”
Enemigos que llenan su boca con Lambic, esa exquisita cerveza bruselense que, las noches de fiesta, soy dado a orinar. 

©Mariángeles Abelli Bonardi
18Sept2018


Con este microrrelato participé, bajo el pseudónimo de ZAHA HADID, del MONSTRUOSCOPIO 2018 organizado por el blog-concurso Esta Noche Te Cuento.

AUXILIO DE HORUS


Comer es un lujo del que no podremos disfrutar todos los días; por eso pongo el pan en mi boca y degusto, lo más que puedo, su textura esponjosa. Mastico y el bolo alimenticio lo arrasa todo: látigo, pirámide, la espalda ampollada por el sol… 
Otro bocado esponjoso. Proyecto mi sombra en la arena y extiendo los brazos: jade y lapislázuli se imbrican en miles de plumas.
 “Si lo has soñado es posible”, susurra el dios en mi oído, claramente. Levanto vuelo.

©Mariángeles Abelli Bonardi
11Sept2018


Con este microrrelato participé, bajo el pseudónimo de ZAHA HADID, del MONSTRUOSCOPIO 2018 organizado por el blog-concurso Esta Noche Te Cuento.

martes, 3 de octubre de 2017

OLAS DE GULA, O DE CÓMO CURARSE EL EMPACHO


Toma aire y, después de un rato, logra subir el cierre. Sudando y a duras penas, traba la hebilla en el último orificio del cinto de cuero. “Adiós, blue jeans”, piensa después de mirarse al espejo. Siente que se ha comido el mundo. El mundo, que antes lo saciaba y ahora casi se le sale por la boca. Con aprehensión, mira el inodoro. ¿Vomitar, él? ¡Jamás! Ya más repuesto, consulta en internet y evalúa las opciones: lo pueden hacer “de palabra”, con cinta métrica, o “tirándole el cuerito”. Lo de tirar el cuerito le da impresión (y para ser sincero, no quiere darle motivos de protesta a su colon irritable). De palabra o con cinta métrica será, entonces. Anota el número en pantalla y llama a la curandera:
—…
—Buenas tardes, requiero de sus servicios.
—…
—¿Mi nombre? Devorador de pecados.

(c)Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974


Con este microrrelato de mi autoría participé, bajo el pseudónimo Hueso, en el Monstruoscopio 2017 del blog-concurso Esta Noche Te Cuento, certamen de relato corto para mesilla de noche

Para visitar a la Gula en el Banquete 8, hagan clic aquí.

VESTIDA PARA MATAR


Barita mágica. Ése era todo el secreto. Apenas una fina capa de pigmento en el rostro y voilà, podía ser quien quisiera: faraona de mirar oblicuo, cortesana de elocuentes ojos rasgados, condesa veneciana, mujer watusi lista para la boda o la guerra...
Mientras la máscara se secaba, terminó de vestirse y luego completó la transformación con rimmel. Se alejó unos pasos del espejo y miró en detalle: se las vio negras, bien negras. Tan negras como la ocasión lo ameritaba. Sintió escalofríos de contento. La faraona, la cortesana, la condesa, la watusi... todas ellas la habían llevado a ese instante, ese instante de sublime perfección. Tomó su guadaña, cortó el aire para comprobar el filo y entonces, sólo entonces, salió a la calle. 

(c)Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974


Con este microrrelato de mi autoría participé, bajo el pseudónimo Hueso, en el Monstruoscopio 2017 del blog-concurso Esta Noche Te Cuento, certamen de relato corto para mesilla de noche

Para visitar a la Pereza en la Poltrona 8, hagan clic aquí

MORTADELA


Vistiendo el delantal enrojecido, él se deja montar por las piernas enfundadas en brillantes botas.
"Corcel... eres mi corcel."
"Amazona... eres mi amazona."
Cabalgante y cabalgado gozan así, desbocándose el uno a la otra, en ese corredor de ensangentados azulejos donde horas antes, de un tiro, han sacrificado al jamelgo.

(c)Mariángeles Abelli Bonardi
En Twitter soy @queenmab1974


Con este microrrelato de mi autoría participé, bajo el pseudónimo Hueso, en el Monstruoscopio 2017 del blog-concurso Esta Noche Te Cuento, certamen de relato corto para mesilla de noche.

Para leer sobre la Lujuria Monstruoscópica en el Aquelarre 6, hagan clic aquí

jueves, 3 de noviembre de 2016

EN EL TRIGAL


Si me viera desde arriba, tendría miedo. Si me viera desde arriba - desnudo, sucio, la boca entreabierta - yo también tendría miedo, pero no. Abro los ojos y me veo cambiar en los suyos, ahora dilatados por el pánico. 
Retroceden. Gruño. Corren. Los persigo. A sus gritos los tapan las voces, ésas que piden que inunde de tibieza mi garganta. 
Si me viera desde arriba, saciado e inconsciente, sabría lo que soy: un hombre (¿hombre?) que vive del miedo de los otros. 

Mariángeles Abelli Bonardi
1 de noviembre de 2016


Con este micro participé, bajo el pseudónimo de HOMBRE LOBO, del MONSTRUOSCOPIO organizado por el blog ENTC: Esta Noche Te Cuento, certamen de relato corto para mesilla de noche. 

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